Señor presidente,
En nombre del movimiento a la izquierda popular, queremos expresarle nuestra admiración por su perseverancia y pericia en su gestión de Gobierno, ante una oleada mediática adversa y detractores que no hacen ni dejan avanzar en nada. No obstante, su larga experiencia política y los pocos y selectos elementos en su gabinete gubernamental, que aun creen en los valores revolucionarios, han permitido crear condiciones dinámicas para darle continuidad a un proyecto de nación con el rigor y dirección que caracteriza a las izquierdas institucionales en América Latina y el Caribe.
El motivo de esta breve misiva, es para comunicarle tres sencillas peticiones que consideramos necesario, como frente de lucha, darle a conocer para reivíndicar los valores de la izquierda en Nicaragua, no importando los tonos y formas en que se le tome, ya que a fin de cuentas, lo importante no es el significado como tal de la izquierda, si no, el aporte consecuente y coherente de ese significado, pero antes, consideramos vital que nos responda objetivamente, cual es la verdadera razón de su inclinación por el discurso cristiano-socialista que impera en su propaganda política y todo lo implica en su proceder político, pues nosotros, creyentes de los valores y consígnas populares, de los cimientos teórico-prácticos de la organización social, seguidores del movimiento social y consecuentes con la construcción y emancipación para, por y desde las bases, aun no comprendemos porque su acción política esta impregnada de símbolos religiosos que atenúan la lucha desde la formación crítica y ponen en duda la legítima liberación del pensamiento revolucionario.
Comprendemos, que su gobierno parte de una estructura esencialmente estatal y como tal, se rige bajo rangos institucionales que en muchos casos, suelen ser verticales y pocas veces se articulan con las bases que lo sostienen, aunque la prédica política tradicional de las izquierdas institucionales describan enfáticamente que su organización y estructura giren con las organizaciones de masa, muy pocos gobiernos de izquierda en la historia han demostrado eso, tal es el caso del gobierno de Evo Morales, donde si ha demostrado una evidente articulación intrínseca y extrínseca con los movimientos y organizaciones populares de Bolivia.
Es por esa razón, que entendemos, que su Gobierno, siendo un gobierno reproductor del estatismo y apegado, por necesidad o intencionalidad, al juego institucional (Entendido como estrategias,alianzas y resoluciones entre fuerzas o sectores influyentes,para resarcir fisuras o fortalecer lazos ante cruciales coyunturas que pueden o no poner en riesgo alguna estabilidad en los diversos ámbitos del poder sustancialmente institucional) pero con un giro de izquierda -ya que hay gobiernos de derecha y gobiernos de izquierda que usan la misma piel pero con diferentes rayas- puede variar en los más diversos mecanismos de fuerza y estrategias en las esferas del poder institucionalizado. Precisamente, suponemos, que su alianza sorpresiva con la Iglesia Católica es parte del juego institucional que caracteriza a los gobiernos, ya sean conservadores o progresistas. Pero… ¿Acaso no se da cuenta del alto precio que paga por enrolarse con una institución clerical tan nociva para la formación y liberación del pensamiento revolucionario? Sobre todo porque esta institución representa, al menos desde las ciencias sociales y los estudios críticos, un estigma retrógrado para la emancipación de nuestros pueblos colonizados y que durante muchos siglos personificó un subterfugio más del sistema de dominación para alienar las conciencias en beneficio de un modelo que, hasta la actualidad, justificó nuestra subordinación.
Usted habla de la liberación de nuestros pueblos, pero ¿como espera hablar en nombre de las conciencias de las grandes mayorías si tiene de lado a un bastión más de nuestros verdugos?
¿No se da cuenta que ese provenir teológico-católico exacerbado mina el discurso vanguardista y popular?
¿Acaso no se da cuenta que esos tintes fundamentalistas elaborados en ciertos programas legislativos afectan la liberación histórica de la mujer y que además son un claro golpe a los derechos civiles y un atraso para las políticas públicas que tanto pregonan y defienden las izquierdas institucionales en América Latina?
Nosotros como movimiento, como organización desde abajo y hacia la izquierda popular, declaramos abiertamente tres peticiones:
-Exigimos la reivindicación de un socialismo laico
-Exigimos que las políticas públicas sean elaboradas y reguladas en base a mecanismos puramente civiles
-Exigimos la aceleración de una organización política laica y articulada con las bases
Revolucionariamente nos suscribimos,
Movimiento a la izquierda popular





















































